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Revista Anagnórisis | Para la cultura mexicana

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ANTONIO SAJUS




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PENSAR NUESTRO TIEMPO | ANAGNÓRISIS #5
Para la cultura mexicana
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Herón de Alejandría, James Bridle, Allen Lane, Francisco Valtierra, Gabriel Zaid, Enrique Krauze, Octavio Paz, Ramón Xirau, Juan Rulfo, José Vasconcelos, José Emilio Pacheco, Clark Whittington, Artesanos mexicanos, Maquinas expendedoras, Cultura


ILUSTRACIÓN | Fuente: ITE. | Esta ilustración está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 3.0 Unported



Las máquinas expendedoras son milenarias. La primera data del siglo II d. C. y despachaba agua bendita en los templos egipcios a cambio de monedas de cinco dracmas (The pneumatics of Hero of Alexandria, from the original Greek. Consultable en la Library of Congress: www.loc.gov. Para mayor información teclear en Google: “La neumática de Herón de Alejandría”).

Actualmente, las máquinas expendedoras se utilizan para ofrecer desde cigarrillos, periódicos, bebidas y alimentos hasta medicamentos, aparatos electrónicos, oro, semillas y créditos. Se ha sugerido utilizarlas para mejorar los canales de distribución del libro.

La idea no es nueva: se remonta, por lo menos, al año de 1937, cuando la editorial británica Penguin Books creó una máquina expendedora de libros a precios accesibles (James Bridle, “What Publishers Today Can Learn from Allen Lane: Fearlessness”, Publishing Perspectives, 28 IV 2010).

Más recientes son las máquinas expendedoras de libros al azar, como la que se encuentra en la librería The Monkey’s Paw en Toronto, Canadá (teclear en Youtube: “The Biblio-Mat”).

Los ejemplos abundan. En 2007, Francisco Valtierra creó en España un servicio de máquinas expendedoras de libros (www.vendingbooks.es). Las máquinas se colocan en zonas con alta afluencia de público; son lucidoras y le ahorran tiempo al lector (también al vendedor). Como si fuera poco, algunas se han importado a Panamá (“Libros salen al encuentro de los lectores panameños en máquinas expendedoras”, EFE, 2 III 2016. Consultable en Google).

Hace algunos años la librería mexicana Gandhi anunció un proyecto similar para colocar máquinas expendedoras de libros en hospitales, aeropuertos y universidades (“Vamos a la maquinita a comprar un libro”, Reforma 3 XII 2013). Seguimos esperando.

En todo caso, no resulta sencillo garantizar el acceso (libre y barato) a los buenos libros. Por desgracia, según ha documentado el escritor mexicano Gabriel Zaid, el número y estado actual de las librerías y bibliotecas públicas en el país es lamentable (Dinero para la cultura. Ed. Debate, México, 2013). Para empeorarlo todo, entre las pocas disponibles abundan: a) las que están mal ubicadas; b) las que operan con horarios restringidos.

Si lo ideal es invertir en mecanismos que ayuden a los lectores mexicanos a conseguir buenos libros y de paso ahorrarles los traslados costosos, los horarios incómodos y las malas atenciones, lo natural es llevar de vuelta los libros a la calle: invertir en máquinas expendedoras de libros ejemplares (de Enrique Krauze, Octavio Paz, Ramón Xirau, Juan Rulfo, José Vasconcelos, José Emilio Pacheco y tantos más).

Desde luego, no hay porque limitar el uso de las máquinas a la venta de libros. En 1997, por ejemplo, Clark Whittington inventó un sencillo sistema de reparto cultural que transforma viejas máquinas expendedoras de cigarrillos en máquinas expendedoras de arte (se puede leer más acerca de su proyecto en la red: www.artomat.org). Sus máquinas (más de 150 en Estados Unidos) se han instalado en lugares como el café Supersense (Austria) y el Mildura Art Center (en Australia).

Las máquinas expendedoras son una oportunidad desaprovechada por museos, galerías y artistas de todos lados. En México, donde existen tantos maestros artesanos, las máquinas expendedoras podrían adaptarse para la venta de sus trabajos (entre otros: artesanías de madera, cobre y barro, textiles y dulces mexicanos).

Resulta extraño, pero hacen faltan empresarios realmente interesados en crear (o adaptar) máquinas expendedoras para la cultura mexicana.¬



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