Bienvenido al sitio web de Anagnórisis. Hoy es el  
Revista Anagnórisis | Literatura mínima | La noche corporal

LIBROS

•••••••• La noche corporal




Consultar versión PDF








LITERATURA MÍNIMA | ANAGNÓRISIS #1
Poesía
Etiquetas:

Amparo Dávila, Zaid, Paz


• Amparo Dávila,
Poesía reunida.
FCE | IZC | CONACULTA
México, 2011.
107 pp.

LA NOCHE CORPORAL

Pregunta: ¿Por qué incluir una presentación y un preámbulo firmados por una burocrata cultural y un gobernador, respectivamente, en las primeras páginas de un libro con la poesía reunida de Amparo Dávila (Zacatecas, 1928)? La respuesta no es muy obvia, aunque desde hace algún tiempo se viene haciendo costumbre convertir los libros editados con recursos públicos en escaparates institucionales o personales. Si lo que se quería era dotar al libro de un preámbulo pertinente ¿por qué no dejar que lo realizara un escritor (un poeta, por ejemplo)? Con sus textos, los firmantes parecen pretender subirse al bus legitimador: al celebrar la obra poética de Amparo, pretenden celebrarse a si mismos... por formar parte del coro de celebradores (tal como ha señalado Zaid que hacen algunos escritores de solapas que pretenden llamar la atención sobre sí mismos más que prestar un servicio al lector o al escritor. Vea el ensayo El arte de convertir solapas en minifaldas en Cómo leer en bicicleta).

Dicho lo anterior, paso al libro. Poesía reunida agrupa los tres primeros poemarios de la autora (Salmos bajo la luna, Perfil de soledades y Meditación a la orilla del sueño) junto al inédito El cuerpo y la noche (poemas de 1965 a 2007). Salmos bajo la luna es un pequeño conjunto de poemas paralelísticos. Aunque usar un color para definir una literatura es impresionista (Paz), diré que el color de estos poemas nostálgicos es el violeta: “salmos color violeta como la flor del crepúsculo”, como apunta la autora. El poemario, de 1950, alberga los ecos simples de los primeros textos de Amparo, que se nos revelan cual “Conjunto de siluetas, perfiles y sombras; panorama en Ticiano con vaivenes de niebla”. En Perfil de soledades (1954), la autora convierte la escritura en “silencio y sombra”, convencida de que pronunciar la ausecia del otro “es gritar sin voces”.

En el mismo tono, Meditaciones a la orilla del sueño (también de 1954), con una poesía plástica, de breves paisajes reflexivos, traza un escenario nocturno. Aquí la longitud de los versos decrece, se forman poemas cortos y numerados, como el siguiente:

4

El sauce reflejado medita
en la negra soledad del agua,
la noche líquida,
y la flor de silencio flotando
como cisne sobre el agua.

En el poemario inédito El cuerpo y la noche, Amparo Dávila renuncia a la puntuación y se arraiga en la forma breve y descriptiva; crea un espacio cerrado en el que se precipita la luz del cuerpo. Al final, consigue trazar con sus versos la geografía de una noche corporal. Así, dibujando una oscuridad en donde la soledad muestra su desnudez, la autora intenta expresar “lo de afuera / y lo de adentro”, lo que dificilmente se puede decir con palabras (y que parece mejor expresado en el silencio):

No diré nada
los ojos reflejan
lo que sueñan
ni la palabra nombra
el sentimiento

Un pájaro sin voz
gime a lo lejos
y el cuerpo se consume
entre su celda solo

Movidos por la admiración, la piedad o el mero pretexto de la efeméride, un grupo de personas e instituciones unieron sus esfuerzos para poner en circulación una obra ya poco frecuentada. Pero recuperar la obra poética (primigenia, además) de una poeta menor que es también una excelente cuentista, de altos vuelos narrativos, se presta a equívocos: parece querer darle el mismo valor a toda su producción. Sirve, sin duda, para los propósitos de conservación de los textos, pero ¿realmente hay que conservarlo y (re)publicarlo todo? (recomiendo la lectura del ensayo Obras tontamente completas de Gabriel Zaid en la página web de la revista Letras Libres). La iniciativa reabre la conversación sobre una autora re-levante dentro de la tradición narrativa mexicana, pero lo hace por el lado, quizás, más flaco: proponiendo la lectura de su poesía reunida.

Pese a todo, la calidad de la obra poética de Amparo Dávila se queda muy por debajo de las cumbres alcanzadas en su producción cuentística.

Como curiosidad literaria, la obra ofrece mucho. Como súmmum de escritura poética, Poesía reunida de Amparo Dávila queda en deuda con el lector exigente que, entusiasmado, esperaba encontrar en el libro algo que finalmente no apareció: poesía de altos vuelos.¬



COMENTARIOS

COMENTARIOS


AUTOR

CRÍTICA LITERARIA


Román Alonso es director editorial en Anagnórisis y administrador de la página web www.anagnorisis.com.mx.


OTROS TEXTOS DEL NÚMERO


LITERATURA MÍNIMA

ÍNDICE